Búsqueda por fecha

(Haciendo Click sobre cada título se despliega la nota completa, más fotografías y videos)

5.2.11

La Argentina busca un lugar en dos megaemprendimientos brasileños


(Télam) La intención quedó plasmada en uno de los documentos que firmaron esta semana las presidentas Cristina Fernández y Dilma Rousseff. También se promueve la integración ferroviaria y de producción audiovisual.

Las presidentas Dilma Rousseff y Cristina Fernández encabezaron a comienzos de la semana la firma de 14 acuerdos. Y rubricaron, también, un extenso documento, el número 15 de la jornada, que no tuvo difusión pero es clave. Allí están los avances de los proyectos en los que trabajan desde hace dos años los funcionarios de los dos países. Y están también los planes más recientes que tomaron impulso en las últimas horas. Tiempo Argentino consultó qué pasos se darán para que Brasil y la Argentina abran, juntos, nuevos mercados de exportación; y cómo podría materializarse la participación de empresas argentinas en la construcción de las obras de infraestructura del Mundial 2014 y de los Juegos Olímpicos 2016, a jugarse en Brasil.
Pocas semanas atrás, en Buenos Aires, los cancilleres Antonio Patriota y Héctor Timerman adelantaron que trabajan para que las compañías argentinas participen de las licitaciones de las obras para las competencias mundiales deportivas que recibirá Brasil. La idea sumó peso propio por el déficit comercial que tuvo la Argentina con Brasil en el último año (un 2010 que batió los récords de intercambio). El Ministerio de Deportes calculó que el gobierno de Rousseff deberá invertir unos 11.700 millones de dólares, de los cuales más de 6000 se corresponden a obras en estadios y aeropuertos. En esas obras pusieron el ojo los funcionarios de la Cancillería argentina.
Para que Brasil abra el juego falta aún, además de la voluntad política oficial, un proceso legislativo. “Brasil tiene aún una legislación provisoria. Todavía tiene que mandar una ley que regule esas contrataciones, que tiene que ser aprobada por el Congreso. Una vez que se defina eso, el trabajo es infernal. Hay obras de todo tipo”, le explicó a este diario, Diego Tettamanti, director general de Política Latinoamericana Bilateral.
La salida de Brasil y la Argentina, a la par, en busca de nuevos mercados de exportación también había sido informada por los dos cancilleres, el día que se juntaron para preparar la agenda de la reunión entre las dos jefas de Estado. Pero tampoco será inmediata; el trabajo tiene plazos, y podría empezar a plasmarse en los próximos seis meses.
Hasta ahora, los ministros y secretarios, de ambos gobiernos, que participaron de las reuniones bilaterales concluyeron que hay potencialidades diferenciadas y que los dos países juntos, sintonizando los esfuerzos, pueden más que cada uno por su lado. “Las secretarías de Comercio tienen que combinar las programas de búsqueda de mercados de exportación. Va a ser una forma de presentar internacionalmente la profunda integración que llevan adelante los dos países hace años”, señaló, otra vez, Tettamanti.
El caso del documento número 15 es paradójico. Se trata, sin más, de una declaración conjunta, que incluye no sólo los 14 acuerdos firmados, sino también los planes inmediatos de intercambio que tienen los dos gobiernos. A pesar de eso, esas 20 páginas, no tuvieron difusión, tal vez por la velocidad de las cosas y la fuerza de las imágenes de Dilma y Cristina: en el balcón y con las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.
De ese documento surge que se está trabajando, a buen paso, en la asociación de empresas de los dos países en el sector naval. El plan es que la Argentina pueda participar de la enorme demanda de equipamiento y servicios que va a generar la exploración del pre sal en Brasil. Se trata de una formación geológica submarina, entre 5000 y 7000 metros de profundidad y por debajo de una capa de sal de hasta 2000 metros de espesor. Las gigantescas reservas de petróleo (y gas natural) permitirán que Brasil incremente sus reservas de 14 mil millones a, al menos, 80 mil millones de barriles. El primer paso consistirá en reuniones en los próximos dos meses, a las que les llaman roadshows, donde empresas argentinas les presentarán a los brasileños sus capacidades.
Otro de los puntos es la integración ferroviaria. Ya se mostraron los resultados del Estudio de Viabilidad del Corredor Ferroviario Bioceánico. Las presidentas se comprometieron a colocar la piedra fundamental de las obras a “la mayor brevedad posible”. Es un proyecto emblemático, dice el documento, de la integración de infraestructura de los dos países.
En la declaración conjunta, las mandatarias acordaron darle un empujón a la producción audiovisual. La idea tiene fuerte presencia en los papeles, de hecho, hay menciones a distintos proyectos. Pretenden, primero, incentivar con leyes la libre circulación de bienes y servicios. Segundo, hacer concursos para elegir una serie de películas que serán coproducidas. Y a profundizar a través de los canales públicos el intercambio de material televisivo.
En el área de Defensa, hay una decena de proyectos en marcha hace varios años, que siguen avanzando. El más conocido, tal vez, es el del Vehículo Gaucho, cuya versión final se dará a conocer “en breve”. Antes de empezar la producción en serie del vehículo liviano de uso militar general, el prototipo se está probando en la Costa Atlántica argentina.
El documento 15, al fin, es la carpeta de trabajo de funcionarios argentinos y brasileños para los próximos seis meses, cuando Dilma y Cristina vuelvan a verse cara a cara, a solas, esta vez, seguramente, en Brasil.

Alerta del Servicio Metereológico